Los fondos de capital de riesgo son un instrumento de inversión que suena cada vez más entre emprendedores e inversores. Se diferencian de otras inversiones porque se centran en el crecimiento de las empresas donde se inyecta el capital, por lo que suele requerir paciencia. Generalmente, el potencial beneficio para el fondo llega cuando la empresa invertida crece y, con el tiempo, el fondo tiene la posibilidad de vender su participación, y podrá repartir los beneficios entre sus partícipes o no. Si quieres saber más, te explicamos cómo funcionan estos fondos de capital de riesgo, cómo se diferencian de otros métodos de inversión y cuáles son sus tipos. ¡Sigue leyendo!
- Qué es un fondo de capital de riesgo (FCR)
- Qué es una sociedad de capital de riesgo (SCR)
- Cómo funcionan los fondos de capital de riesgo
- Tipos de fondos de capital de riesgo
Qué es un fondo de capital de riesgo (FCR)
Como explica el Instituto de Estudios Bursátiles, un fondo de capital de riesgo (FCR) es un fondo de inversión dedicado a apoyar proyectos empresariales con alto potencial de crecimiento. La idea es la siguiente: un grupo de inversores (generalmente institucionales, ya que la inversión mínima suele ser muy elevada) constituyen un fondo de inversión para inyectar dinero en startups o empresas no cotizadas, que buscan desarrollar nuevos productos, expandir el mercado, etc.
Generalmente, se busca invertir en modelos de negocio innovadores o escalables, con el objetivo de que, tras unos años de evolución y consolidación, el valor de la startup crezca de manera significativa. Por esto, son fondos ilíquidos, porque el horizonte temporal de inversión de un fondo de capital de riesgo suele ser de varios años y los inversores no pueden desinvertir en los mismos en el momento que les parezca oportuno, ya que este proceso de consolidación no se produce de la noche a la mañana, y no está garantizado.
Qué es una sociedad de capital de riesgo (SCR)
Las sociedades de capital de riesgo son un tipo de sociedad anónima que se dedica, sobre todo, a invertir en empresas no financieras cuyo capital no cotiza en Bolsas de Valores. Dicho de otro modo, su actividad principal consiste en comprar participaciones en compañías que aún no están en bolsa, con el objetivo de impulsarlas y, más adelante, vender esa participación y potencialmente obtener beneficios. Siempre teniendo en cuenta que, como en toda inversión, su rentabilidad no está garantizada. Además, las SCR se diferencian de los fondos de capital riesgo en la forma jurídica de la entidad.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) es el organismo encargado de llevar el listado completo de las sociedades de capital de riesgo, así como el listado completo donde se encuentran los principales fondos de capital de riesgo en España, y también a nivel de pymes y a nivel europeo.
Cómo funcionan los fondos de capital de riesgo
Los fondos de capital de riesgo siguen un proceso que, a grosso modo, se puede dividir en las siguientes fases:
- Capital. En esta fase inicial, se reúne el capital de los inversores, se define la estrategia y el tamaño del fondo. Se fija el porcentaje de participación, los derechos de voto, las condiciones de salida y cualquier cláusula de protección para el fondo.
- Inversión. Se estudia el modelo de negocio y la proyección de crecimiento de la/s empresa/s emergente/s en las que se pretende invertir su patrimonio.
- Desinversión. Pasado el tiempo, cuando la/s empresa/s ha/n crecido, el fondo vende su participación y reparte los beneficios, si los hay y así se establece, entre los inversionistas.
Tipos de fondos de capital de riesgo
No todos los fondos de capital de riesgo funcionan igual. Como explica la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), pueden distinguirse distintos tipos de fondos según la etapa de las empresas en las que invierten y la estrategia de inversión seguida. A grandes rasgos, se distinguen los siguientes:
- Fondos de venture capital. Generalmente se enfocan en empresas jóvenes o startups que se encuentran en fases tempranas de desarrollo, pero que muestran un gran potencial de crecimiento.
- Fondos de capital de expansión. Orientados a empresas que ya han superado su etapa inicial y se sitúan en una fase de crecimiento relevante.
- Fondos de buy out. Invierten en negocios consolidados, con un historial de beneficios y un modelo de negocio probado.
Los fondos de capital de riesgo son una opción más en el mundo de la inversión. Sin embargo, como en toda inversión, siempre hay que considerar el nivel de riesgo, y en el caso concreto de invertir en capital de riesgo, tener en cuenta que al apostar por empresas en crecimiento, también existe la posibilidad de que algunas fracasen. Y que, además de que la rentabilidad no está garantizada, a diferencia de otras inversiones, aquí el capital queda inmovilizado durante varios años.
Por eso, es importante considerar el perfil de riesgo y la situación financiera (incluida su liquidez) de los inversores, ya que hay que tener paciencia para dejar que las empresas emergentes se consoliden. Mientras tanto, lo recomendable es tener una cartera de fondos equilibrada, con activos de diverso tipo y de acuerdo a los objetivos del inversor. En cualquier caso, si tienes dudas y quieres asesoramiento profesional, en ABANCA contamos con un equipo de profesionales que te puede orientar.
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